Ribera Samba 2015

29 julio, 2015
por La Torzida

¡Salve! Aranda, corazón de la Ribera.

El fin de semana del 24 de julio tuvo lugar el festival Ribera Samba, en Aranda de Duero, organizado por nuestros colegas batuqueros Los Gurús, y nosotros de La Torzida no nos lo íbamos a perder.
De los asistentes una parte íbamos desde el primer día, curiosamente todos nuevunos torzidos: Javi, Vero y Yuri (¡éste último acudiendo a su primer festival!).
Una vez en la tierra de vino y cordero, saludamos a los organizadores y nos pusimos las pulseras que nos darían acceso a todos los talleres, una riquísima paella el sábado y las dos noches del festival en el Camping de Costajan, a 4km de la localidad.

Pulserita en puño, ¡a por los cencerros!, que empezaba el taller de maracatú (padre de la samba) impartido por el mestre Chicote de Rio Maracatú: gran percusionista brasileño compañero nuestro desde hace muchos festivales. ¿Qué? ¿Que hay que tocar siempre a contratiempo? ¡Tu-maraca! ¡Tu-maracatú!

Mientras Javi y Yuri astillaban sus baquetas al ritmo nordestino, Vero acudió al taller de baile impartido por Marcio Rubens y Perla Gomes en el que enseñaron un poco de forró, samba-rock y gafiera que son bailes de salón brasileños no tan conocidos y que se bailan en pareja. Hace falta mucha disciplina y dedicación para llegar al nivel de esos dos. «¡Que no, Yuri! ¡Que esto no es bachata!».

Por la noche tocaba conciertazo, pero antes fuimos al camping a montar las tiendas de campaña, que después no se iba a ver nada. Tras una rápida cena «en familia» acompañada de muchas risas volvemos al pueblo para asistir al bolo de la escuela de los Gurús.

Después de la batucada, ¡un poquito de forró para echar unos bailoteos! Marcio y Perla dieron una muestra de los tres estilos que componían el taller que impartieron. Nosotros tampoco pudimos quedarnos quietos y bailamos muchísimo forró y samba entre el público, tanto que hasta nos felicitaron por ser los únicos en atreverse a bailar un «forrozín» en medio de tanta gente parada.

Y después… ¡roda de samba! Quien quisiera podía pedir una canción (brasileña, obviamente) y la podía cantar junto con la banda. Así hasta las tantas de la madrugada.
Destaque la intervención de Chicote cantando el temazo de Caetano Veloso: Terra.

Seguidamente, vamos todos los del festival a terminar la noche de copas en el bar La Suite y derechitos al camping. ¿Derechitos? Como habíamos bebido teníamos que volver al camping en el bus acordado entre la asociación organizadora y el ayuntamiento de Aranda. ¡Pues no apareció ni conductor ni bus!. Abandonados en el frío de la noche, los nuevunos torzidos pedimos ayuda a la gurú Mónica (Mo para los colegas) que nos llamó un taxi. Resulta que el conductor se había confundido de día. ¡Por poco nos toca seguir el festival de empalmada!

Al día siguiente, el sábado tocaba sambódromo. Bailamos con cerveza en mano al ritmo de Sambadad, Samborejo, Siyanda, y Gurús. Dos horillas de bailoteo por las calles céntricas de Aranda. Todo el pueblo animando, bailando y tirando agua a los blocos, ¡porque la caloret era tremenda!.

Después, a comer una paella bien rica servido por el bar Barriles, local situado en la ribera, donde se impartían los talleres.
Espera, Javi. ¿Adónde vas? Resulta que uno de nuestros miembros tenía una misión de última hora. En Teruel, su anterior bloco, Trokobloco, había tenido una baja de surdos justo antes de un bolo, y su única salvación era que nuestro queridísimo Javi les echase una mano. Seis horas de viaje de ida y vuelta se pegó para ayudar a sus compañeros.

Mientras nuestro héroe volaba para salvar el día, los demás compañeros de La Torzida: Héctor, David, Laura y Delfín llegaban justo a tiempo para asistir al taller de Samba reggae impartido por Allison Adesida.

Dos horillas de ritmo avenida y reggae, y luego a repasar el maracatú con Chicote antes del pasacalles. Pero Vero, ¡si el xequerê es más grande que tú!

«Cheguei meu povo, cheguei pra vadiar
Cheguei meu povo, cheguei pra vadiar
Sou eu a Nação Estrela não prometo pra faltar»

Tras el pasacalles, a cenar rapidito que toca concierto de Estrela do Sul, que nos tocó maracatú, côco y ciranda. Pero que vozarrón tiene la cantante, «por Dioh».

Durante el concierto, Marcio, el que dio el taller de baile el día anterior y que se quedó durante todo el festival por insistencia nuestra, animó el público con unos bailoteos improvisados para que la gente imitase al estilo zumbero, pero con pasos también de côco y de frevo. ¡Menuda sudada!

Después del conciertaco de Estrela do Sul, siguieron los Morlon, una banda de rock/punk a terminar la noche. Nos sorprendió entonces Javi que volvía de cumplir su misión imposible. ¡Enhorabuena, fiera! Aquí le tenéis con los de Trokobloco.

Los torzidos, como no paramos, fuimos al centro de la ciudad pues allí había una discomovida típica de verbena de pueblo muy divertida. Con los cachis ya vaciados, fuimos a La Suite a encontrarnos con el resto de los blocos. Y así acabó la noche: duelos de tequila, bloco zombi, personas aleatorias que saludan en mitad de la noche, y un Yuri perdido por el pueblo buscando un trozo de pizza.

Domingo y último día del festival. ¡Qué tristeza! Desmontamos las tiendas de campaña y sin tiempo para más, vamos al repaso de samba-reggae en el mismo camping. Pulimos los cortes y una horilla después: ¡piscina! Pero poco tiempo pues toca irse corriendo a Aranda a hacer el pasacalles de samba-reggae liderado por Allison.
El pueblo súper animado por nuestro ritmo, nos pasaban botellas de agua, o nos mojaban directamente, cosa que se agradecía y MUCHO, pues había un sol abrasador.

Y ya está. Se había acabado el festival con el último pasacalles. Besos, abrazos, fotos de grupo, fotos con los mestres y con los organizadores del festival, a comer rapidito con el flamenquito cordobés de fondo y a correr que toca volver a pucela a ensayar, ¡que ya no queda nada para el Samba Embora! ¡Nos vemos este finde!

Aquí os dejamos las fotos de despedida.

Sobre el autor

Ver no es mirar...
Toda una vida colgada de un tambor.
La música me empuja y me anima.